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miércoles, 13 de julio de 2011

El mejor Batman



Por siempre se dirá que Jack Nicholson fue la galaxia que eclipsó a Tim Burton en su insuperable versión de “Batman”.
Porque “Batman” fue una gran película pero Jack resultó más grande aun.
Las escenas de “El Guasón” - bajando escaleras con un grabador apoyado en un hombro, actuando como un malo malísimo de pura leyenda, riendo con su risa despiadada y sin consuelo, con la banda de sonido de Prince detrás-, son memorables. Fantásticas. Pletóricas de talento actoral.
Michael Keaton también merece su cuota de gloria. Pero Jack, ¡oh! bendito Jack.
Hoy sería absolutamente impensable que una película pensada, soñada, proyectada y lograda como una película de culto consiguiera ese nivel de atención, presupuesto y apoyo en términos globales.



La versión de Burton no es una idea condescendiente. No representaba un gesto amable hacia la industria por parte de un freak como Burton. No, nada más alejado de eso. Imagino que los productores miraban azorados los trailers y avances, donde el malo se comía la película cual agujero negro, mientras Batman, su precioso Batman, no hacía sino padecer ataques neuróticos y dudar acerca de cual era el sentido de la vida misma.
El filme tenía lo mejor de todos los mundos: entretenido pero muy inteligente, y con excelentes actuaciones de excelentes actores que se encontraban ya en la categoría de estrellas. Con los años Keaton se perdió o siguió en lo suyo, y Jack devino en leyenda viva.
Batman, si, eternamente Batman.




jueves, 7 de julio de 2011

Cazafantasmas, la clave del éxito


La historia siempre estuvo allí, en el inconsciente colectivo de millones de personas a lo largo de la sinuosa historia de la humanidad: cazafantasmas.
Hombres y mujeres dedicados a la extraña labor de atrapar almas en pena. “Cazafantasmas”, la película dirigida por Iván Reitman, le dio un giro a la anécdota y lo hizo convirtiendo el horror en comedia. O más o menos porque la escena final de esta película hace erizar los pelos de la audiencia.
“Ghostbusters” fue un éxito global. Una sensación total. Una ecuación de perfecta sincronía entre lo que el mercado quería y lo que necesitaba un puñado de artistas todavía en su fase de crecimiento. La música se transformó en el telón de fondo de una generación de chicuelos bastante inocentes.
“Ghostbusters” era dueña de los elementos precisos: curiosas y picantes actuaciones, poderosa banda de sonido, una historia divertida, excelentes efectos especiales y un ingrediente secreto. ¿Cual? Pues, la figura, la energía, el talento y la genialidad de Bill Murray.
Murray es el río subterráneo e impoluto del cine norteamericano. Es el continente perdido que no deja de emitir señales filosóficas y culturales desde un pasado recóndito. El mapa de los más grandes piratas. Murray es Jack Sparrow antes de que nadie si quiera imaginara al personaje interpretado por Johnny Depp. Bill Murray es el magma.
También estaban con él: Dan Aykroyd, Sigourney Weaver, Harold Ramis, entre otros.




jueves, 6 de enero de 2011

Un lugar donde ir


“Porkys´s” era un principio. Un lugar donde ir cuando uno no sabía muy bien, justamente, dónde ir si el llamado de la naturaleza lanzaba su grito salvaje. Un cabaret, un local nocturno, un prostíbulo, un escenario ficticio y un poco sonso en el cual se comenzaba a moldear la sexualidad adolescente. El odioso personaje dueño de “Porky´s”, Porky, no sólo se reía y humillaba a “esos” chicuelos que perdían su dinero y su dignidad y que, al final, se iban sin nada entre las manos. También se reía a carcajadas de nosotros, pequeños demonios en la búsqueda de un trozo de piel desnudo.
El filme fue un éxito y sus secuelas un rotundo fracaso. “Porky´s” se agotó en sí mismo como un agujero negro para transformarse en un clásico del cine que nadie en su sano juicio vería dos veces.
Sin embargo, el guión, la idea de gente inexperta a punto de dar el siguiente paso, fue inspiradora de otros guiones de muchas otras películas probablemente tan o más malas que “Porky´s”.
Que esto no signifique que “Vírgen a los 40”, entra en dicha categoría.



jueves, 30 de diciembre de 2010

Las 10 películas más taquilleras de los '80 (II)


Por Claudio Andrade y Gustavo Nori

La segunda y última entrega de las 10 películas más taquilleras de los '80. En este caso las 5 más vistas. Y si te perdiste las 5 anteriores, las podés ver acá.


Eddy Murphy no fue el primer actor negro en protagonizar una comedia de acción en Hollwood pero sí el que río más fuerte. 
El filme es completamente suyo. Una revindicación del color. 
Una prueba de fuerza para una industria donde todos los malditos estereotipos eran blancos y rubios. Murphy vino a cambiar la tendencia. 
A poner su cuota de talento y de garra. Probaría muchos años después su valía como actor en otras comedias donde funcionó como hombre orquesta, pero al día de hoy se debe a sí mismo su drama. 
Su filme serio donde todo o gran parte del todo queda dicho.
Recaudó 234 millones de dólares en 1984.




Steven Spilberg recupera el sabor de las viejas historias. 
Esas que nos leían o que leíamos al amparo de una débil luz por las noches. 
Spielberg encontró en Harrison Ford al perfecto actor para un rol donde confluyen cierta modernidad (la que deviene de la ciencia y la investigación) y el aire romántico de los héroes milenarios. 
Fue un golazo, como tantos del Rey de Reyes de Hollywood, el hombre que creó “Tiburón”. 
Recaudó 242 millones de dólares.





¿Fue Batman o fue El Guasón? 
¿Fue Tim Burton o Prince? 
¿Fue Michael Keaton o Jack Nicholson? 
Una de las más espectaculares interpretaciones del viejo Jack como el Guasón, para una de las mejores películas de su tiempo. 
La banda de sonido pudo haber sido la banda de una película dedicada al personaje que aun está por estrenarse. 
Así de poderosa, futurista y lujuriosa es. Keaton, genial. 
Supo revelar en su mirada el desgarrado mundo psíquico de Bruno Díaz, bueno, Bruce Wayne. 
Y alcanzó los 252 millones de dólares.




De los muchos retornos que nos ha ofrecido Hollywood este fue uno de los más esperados en la historia del cine. 
Había muchos motivos para estar ansiosos. 
Por un lado, se cerraba un ciclo. 
Pero por otro, era, por fin, la oportunidad de ver en acción a Luke Skywalker, como un flamante y recién recibido Jedi, directo de la academia del viejo y pelado maestro Yoda. Acción, emoción y los más fantásticos efectos especiales puestos al servicio de una historia que George Lucas soñó cuando era un crío. 
Recaudó 252 millones de dólares.





Después de tanto extaterrestre mal maquillado, de tanta nave espacial colgando de un hilito con un fondo negro que pretendía ser el infinito y más allá, llegó “ET” y marcó, definitivamente, una época. 
Steven Spilberg, cuando no, otra vez sacó el conejo del sombrero y dejó al mundo no sólo con la boca abierta sino con los ojos llenos de lágrimas. 
Un ET feo y adorable se hace amigo de una bella nenita a quien la cámara, como se suele decir en estos casos, amaba y, quizás, aun ama: Drew Barrymore. 
Recaudó 359 millones de dólares.





martes, 21 de diciembre de 2010

Las 10 películas más taquilleras de los '80 (I)

Por Claudio Andrade y Gustavo Nori

La recaudación. Ese número que para algunos es determinante y para otros no tanto. Que no define en absoluto la calidad de una película. Pero que significa que fue del gusto de muchos. 
Por eso esta lista. Para saber sencillamente cuales fueron las películas de los '80 que fueron vista por varios miles, incluidos nosotros, y recaudaron millones.


El principio de las comedias familiares con tres hombres y un bebé u/o chico travieso fue “Tres hombres y un biberón”. Casi. Por lo menos en los '80 este filme vino a jugar con cartas nuevas un juego viejo. La fórmula se utilizó muchas veces y sus raíces se extienden hasta el 2010. 
El atractivo, el tonto, el exitoso aburrido. Juntos deben protejer a un angelito. No es poco lo que algunos filmes taquilleros de hoy le deben a este clásico del ayer. 
Por caso: “Qué pasó ayer”, donde también hay varios hombres, un bebé, una pieza de hotel destruida y hasta un tigre propiedad de Mike Tyson.
Recaudó 167 millones de dólares en el año 1987.


Llena de golpes bajos pensados para hacer llorar a una audiencia de hierro, más profundamente efectiva, “Rain Man” tuvo su momento de gloria en los '80. 
Tom Cruise necesitaba acercarse a los grandes de Hollywood para forjar su imagen de intérprete serio, y Dustin Hoffman un filme donde se probara una vez más y para siempre su enorme capacidad actoral. He aquí el resultado que a veces me hace recordar en “Perfume de mujer” (la remake) con Al Pacino y el aburrido Chris O'Donnell. 
Recaudó 172 millones de dólares en 1988.



Un clásico. Un enorme y pegajozo clásico del cine de acción romántico si tal horrible cosa existe. Algunas de las escenas más tontas, algunos de los clichés más clichés, algunos de los diálogos más ridículos e inarticulados de la historia del cine, algunos de los gestos más torpes y tontolones que se hayan escuchado, provienen de este exitoso filme. No catapultó a Tom Cruise a ningún lugar de prestigio (el pobre debió seguir buscando y remando hacia nuevos rumbos y para su suerte los encontró con “Misión Imposible”, “Jerry Maguire” y “Magnolia”) y mucho menos lo hizo con Kelly McGillis, quien desapareció y se cuenta que mantuvo una relación amorosa con Madonna. Otra historia Top.
Recaudó 176 millones de dólares en 1986.


Una saga que medio planeta estaba esperando y que fue algo más (mucho más) que una súper producción para la época. 
Fue, en verdad, el principio del final de una de las historias más apasionantes que se hayan filmado. 
Todo ocurre y todo queda en puntos suspensivos que indefectiblemente condujeron a los fanáticos, en las películas posteriores, hacia nuevos escenarios y a través de nuevos e increíbles personajes. Colosal.
Recaudó 209 millones de dólares en 1980.



Qué fantástica ocurrencia. Que delirio monumental. Que divertida historia. La vi, como corresponde en el cine, y pasé uno de esos momentos que uno nunca olvida. 
Porque sí, porque éramos unos niños aun y, cada tanto, nos imaginábamos aventureros en el tiempo. 
Porque los efectos especiales se conjugaban aquí con un muy inteligente sentido del humor. Volver al futuro o volver a volver y todas sus enormes posibilidades narrativas. 
El cine puesto a jugar con la literatura, con la filosofía y con la física para construir esta reliquia, este maravilloso objeto de seducción. Siempre, imperdible.
Recaudó 210 millones de dólares en 1985.



martes, 19 de octubre de 2010

Ni el sombrero



"You can leave your Hat On", canta la voz aguardentosa de Joe Cocker pero nadie en la sala quería que Kim Bassinger se dejara nada en el cuerpo. Ni siquiera el sombrero.
“9 semanas y media”, de Adrian Lyne, marcó un hito en el universo del cine erótico. Basinger y Mickey Rourke formaban una pareja de esas que uno sólo puede denominar “explosiva”.
No se trata únicamente del sexo que mantienen juntos sino también de los gestos, de las miradas complices y de los momentos que ambos protagonizan a lo largo del filme. De modos distintos, John y Elizabeth, son encarnaciones de lo “cool” para la época. El, un yuppie que transcurre por tiempos holgados luego de “dormir con el teléfono pegado a la oreja”, y ella, una empleada de una galería de arte, recién divorciada. Se contactan. Se conocen. Se enroscan.




La pareja, caliente, intensa, recorre Nueva York y hace uso y abuso de la Gran Manzana. Un gran amor contemporáneo que podría durar para siempre. Pero en el camino algo se tuerce y el sexo tiene mucho que ver en esto. John conserva extrañas teorías sobre la intimidad que Elizabeth primero disfruta y al final llegará a odiar.
Pero en el medio estamos nosotros, ahí, sentaditos en la butaca viendo como John y Elizabeth se entreveran en una danza erótica que recorre desde los oscuros callejones hasta implecables departamentos, esos que por entonces ya erigían en un ícono arquitectónico.
Los hielos en el vientre. El paseo por un mercado del bajo Manhattan, el loft despojado, listo para un encuentro sin pausa. El callejón en llamas. Algunas postales del clásico.


jueves, 14 de octubre de 2010

La sana aventura de Los Goonies


Una película que marcó un tiempo a partir de una idea que ya tiene siglos: un tesoro escondido descubierto por un grupo de pibes alegres e irresponsables. 
“Los Goonies” llegaron a la pantalla con Cyndi Lauper como telón de fondo y cambiaron el eje. Fue una película entretenida, fresca, ingeniosa, bien planteada. No hubo platillos en el aire, tampoco fuegos artificiales para darle estatura. Por entonces con destacadas actuaciones, buena conciencia y mejor música, sobraba.
Estuvo dirigida por Richard Donner. Entre los actores figuran Sean Astin, Josh Brolin y Jeff Cohen. 
¿Cual fue el secreto de esta graciosa pandilla? Acaso su fraternidad y la simpatía que transmitían en cada gesto. 




Estaba el típico gordito que va al arco, el japonés genio que no paraba de inventar cosas raras que en algún momento iban a servir para algo, estaba el galancito y el galán juvenil. También los malos, malos sin mancha, malos no al estilo de estos años, que uno no sabe si alegrarse o gritar cuando aparecen. Está el monstruo. El barco y el tesoro. Una loca fantasía puesta en el mundo contemporáneo.
Y Cyndi. Maravillosa Cyndi cantando “The Goonies ´R´Good Enough”.




jueves, 2 de septiembre de 2010

Cuando el futuro nos persigue



Por Claudio Andrade

Terminator dio un giro coherente a las no siempre apretadas reglas de la ciencia ficción. Hasta ese momento, el futuro era un país exótico al que sólo íbamos de viaje con visa de turista. Con "Terminator" fue el futuro el que vino hacia nosotros. Y de que divertida manera. Una máquina transporta desde el entonces lejano 2029, a un robot, el casi indestructible T-800, y a un soldado, el delgado pero aguerrido Kyle Reese.

El T-800 fue enviado con un único propósito (y este es probablemente el motivo por el cual falla en su misión): eliminar a Sarah Connor, futura madre de John Connor, el líder de la Resistencia en un apocalíptico mañana en el que máquinas y humanos se enfrentarán entre sí.
El joven en cuestión fue enviado con dos premisas: cuidar de Sarah Connor de las garras metálicas del exterminador, y ayudarla a engendrar a Connor Jr., porque al fin de cuentas él será su padre (aunque no lleve su apellido, recordemos que en el siglo XX “él” aun no existe). ¿Loco no?. Si, bastante freaky.
La expresividad del exterminador era una de las cuestiones sustanciales del filme dirigido por un todavía emergente James Cameron. El director encontró al actor ideal: un soquete de la actuación como Arnold Schwarzenegger. Pero el no-actor tenía lo que se necesitaba el papel: muchos pero muchos músculos. Músculos arriba de los músculos. Y un rostro imperturbable.
Ya se sabe como sigue la historia. Sarah y Kyle luchan en desigualdad de condiciones pero consiguen mantenerse con vida. También se enamoran, tienen sexo y dan el puntapie inicial a la larga, victoriosa, torturada y significativa existencia de John Connor, a quien no conoceremos en detalle varios años más tarde en el cuerpo de Christian Bale. Pero para eso falta un montonazo ¿O ya pasó? ¿O está por pasar?
Las preguntas, los condicionales, los “que hubiera pasado si”, se multiplican en el universo de "Terminator". En parte porque además de un filme es un juego de posibilidades, de paradojas, de trucos del destino. Cada cual puede marcar los casilleros que quiera y ver que le sale.
Logradas actuaciones, efectos especiales bastante dignos y una rara tensión (la de sentirse perseguido por lo cuasi omniciente) que atraviesa la pantalla y el guión caracterizan a este clásico de los '80.

Una escena: después de una balacera, el T-800 se arregla ciertos defectos con un bisturí en un mugroso cuarto de hotel. Con lentes de sol le queda divino.

Al autor de esta nota lo pueden encontrar acá.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Footloose o la historia de un rebelde con causa


Por Claudio Andrade

Ren McCormack es un pibe difícil que ha llegado desde Chicago a un pueblo complicado. Es el interior de los Estados Unidos. Tal vez Oklahoma.
Ren conserva el fuego sagrado dentro de sí. Su cuerpo todo es el reflejo de un sentimiento indomable dispuesto a resistirse a cualquier prepotencia adulta. Si él está aquí, en el planeta Tierra, es para moverse.
El ímpetu de Ren no se encuentra arraigado a un simple capricho adolescente. No es, su caso, el de un rebelde sin causa. El quiere bailar como una forma de conjugar el dolor de su propia historia.
En el pueblo, producto de la muerte de unos chicos en un accidente, han prohibido toda manifestación de alegría. Ren, que conoce los laberintos del dolor, no va a dejarse ganar por los estatutos. Curiosamente la negativa lo impulsa a una aventura que lo reivindicará como persona.
Con voluntad de fierro organizará a los chicos locales para que participen de un encuentro donde cada cual mostrará eso que les pasa cuando, como una corriente eléctrica, la música les atraviesa la piel.

Una remake de “Footloose” se verá en abril de 2011, aquí la historia del casting.


viernes, 23 de julio de 2010

Fuego, camina conmigo



Por Claudio Andrade

El último bastión de los chicos rudos y románticos fue bautizado como "Calles de fuego". La pasión como una metáfora de la vida misma. Y la canción que subraya "Nowhere Fast" sirve también como un ideario generacional luego del "no future" de los Sex Pistols en los '70. El tema es interpretado por el proyecto musical Fire Inc., creado para la película. Hills, merece un lugar en la historia del cine por este filme y por "Los Guerreros", otra estupenda película sobre pandillas de Nueva York.
"Calles de fuego" o la adrenalina en estado puro vertida sobre un guión simple pero con alma de clásico. Una bella cantante es secuestrada por un grupo de furiosos motoqueros. Su novio, un dulce perdedor, se ocupa de rescatarla cueste lo que cueste. Corre la sangre y los dientes. Con la hermosa Diane Lane (26 años después sigue siendo un regalo de Dios), Michael Paré y Willem Dafoe, interpretando a uno de los malos más geniales que jamás haya visto la pantalla grande